La Historia

La Historia de mi pequeño Bistrô...


“Hablar de mi restaurante, es hablar de mi misma…”

Era febrero de 1990 cuando me hicieron la proposición de dirigir un pequeño local exclusivamente de bebidas en Segur de Calafell, a pie de carretera, a pie de semáforo. Tenía veinte años recién cumplidos, llevaba escasos meses en la comarca, dando tumbos de comercial vendiendo complementos de moda. Yo que siempre había mirado de reojo a la gastronomía no podía creerme el ofrecimiento. El sitio era realmente bueno, el precio aceptable, me metí de cabeza, desde entonces, hasta hoy, veintinueve años y tres meses después no he dejado agradecer esa decisión ni un solo día.

He vivido todo tipo de situaciones entre estas paredes, más de media vida dedicada al Petit Bistrô, evolucionando siempre, ha pasado diferentes etapas, hasta llegar a lo que es ahora mismo, un pequeño lugar de restauración donde intento aunar la gastronomía más artesana junto al cariño que intento transmitir a todos mis platos.

En estas casi tres décadas el Petit Bistrô no ha parado de darme satisfacciones, es trabajo, claro, pero me gusta lo que hago,me gusta servir a las personas, me gusta que se vayan contentos y felices, me gusta cuidar y mimar los detalles de todo aquellos trabajos que realizo tanto dentro como cuando mi cocina viaja fuera, cuando marcha de excursión, cuando va a realizar los cáterings que tanto nos aporta siempre, humanamente hablando. Mi deseo es seguir aquí siempre, que en este modesto local sea siempre la base de operaciones, y desde aquí llevar mis maneras de cocinar a donde sea, cocinando con palabras o con ingredientes, pero siempre siempre con cariño y respeto a este mundo gastronómico al que tanto le debo.

Mary Herrera